Le hablás como a una persona de confianza
Tu asistente personal interpreta lo que le pedís en lenguaje natural y se ocupa de organizarlo. Antes de cualquier cambio importante, siempre te pregunta si confirmás.
Un ejemplo real
Así se ve una conversación típica por WhatsApp con tu asistente.
Qué pasa detrás de escena
Para que confíes en cada paso, así se reparten las responsabilidades:
Lo que interpreta el lenguaje natural
Cuando le escribís a tu asistente, un modelo de lenguaje interpreta tu pedido y arma una propuesta concreta: con quién, cuándo, y qué acción realizar.
Lo que controla el sistema
Las autorizaciones, las confirmaciones y las escrituras reales sobre tu agenda, contactos o tareas se controlan fuera de la inteligencia artificial, en un sistema separado que verifica permisos antes de ejecutar cualquier cambio.
Los tres pasos
Elegís el nombre de tu asistente.
Marta, Juan, José o el que prefieras: vos le ponés el nombre.
Conectás tus herramientas de Google.
Autorizás el acceso a tu agenda, contactos y tareas cuando quieras, y podés revocarlo cuando quieras.
Le hablás naturalmente desde WhatsApp.
Sin aprender comandos ni menús: simplemente le contás lo que necesitás.
¿Lo probamos?
Empezá gratis durante 10 días y decidí vos si querés seguir.